“La comida reposada y la cena paseada”, eso nos dice la sabiduría popular. Y, si lo analizamos, nos daremos cuenta de que es bien cierto. Nuestros biorritmos marcan nuestra actividad, nuestros momentos de dormir, de comer??

A la hora del almuerzo nuestro metabolismo funciona de modo distinto a como lo hace a la hora de cenar. Después de comer el aparato digestivo trabaja para que asimilemos rápidamente los alimentos, mientras que después de la cena el proceso se ralentiza. De ahí que las comidas demanden reposo para que tengamos una buena digestión y que las cenas acostumbren a ser siempre más ligeras, pues sabemos que si cenamos liviano no le exigiremos a nuestro metabolismo un sobreesfuerzo.

Nuestro consejo: Después de comer, concédete tu tiempo.

Médicos y nutricionistas nos dicen que lo óptimo después de comer es esperar 2 horas antes de irse a dormir; y que lo ideal, tras el almuerzo, es reposar entre 15 y 20 minutos, pero sin llegar a coger el sueño. Veamos la razón.

Cuando dormimos nuestro cuerpo disminuye su actividad y gasta mucha menos energía. Por eso, si decidimos irnos a dormir nada más comer nuestra digestión será más lenta. Para que nuestro organismo siga activo y centrado en hacer bien la digestión, necesita que nuestro cuerpo se relaje después de comer, pero sin llegar a dormirse.

En Grupo Xàtiva cuidamos la alimentación de nuestros clientes, con recetas que incluyen los mejores ingredientes de temporada y llenas de inspiración. Hoy hemos querido hablar de la importancia de reposar las buenas comidas y de darles su tiempo.

Si, como dice nuevamente el refranero, somos lo que comemos, preocupémonos por comer y digerir mejor.

Buen Provecho!